PASOS PARA LA REALIZACIÓN DE UN TALLER DE POESÍA

1. Saludo: “El corazón como libro”
2. Motivación: “El poema como cuerpo en movimiento”
3. Juego de escritura: “El bosque de palabras”
4. Experiencia sensible: El encuentro con los sentidos”
5. Cierre del taller: “Regreso al juego”

Observación:
Los pasos anteriores no pretenden agotar las posibilidades creativas del educador o instructor del taller, mas bien, desean ser variados y modificados; sólo son un punto de partida para la motivación personal; un estímulo para la imaginación creadora de nuevas estrategias que cautiven la atención del niño.
Esta son algunas de las estrategias metodológicas que se utilizan a diario en los talleres de sensibilización poética en el marco del Festival Infantil de Poesía a cargo del escritor Antioqueño William Rouge, gracias a la vinculación de Comfama.
1. SALUDO
“El corazón como libro”
Este primer paso busca privilegiar el corazón como fuente de creación.
El educador o instructor del taller debe valorar el mundo interior del niño; sensibiliza sobre el poder transformador de su corazón, lugar de encuentro, auto-reconocimiento y primera herramienta para la creación poética. Buscamos que con esta primera experiencia el niño pueda comenzar a leer-sentir sus emociones, visiones, y sentimientos en medio de su realidad.
Es importante que acaricien su corazón como si de él sacaran algo que les pertenece o desean para luego compartirlo con los otros. El coordinador del taller puede recortar un trozo de cartulina con forma de corazón para cada niño; el elegirá un nombre para su corazón -puede ser su propio nombre- luego se pasará a compartir entre todos el corazón que ya han nombrado, si así lo desean.
Así como abrimos un libro, el corazón también quiere ser leído, sentido, vivido.
El coordinador del taller debe mantener su observación y concentración en todas las expresiones y sensaciones que se van generando. Sabrá que ha crecido el grado de intimidad y contacto sensible con el mundo interior de los niños.
2. MOTIVACIÓN
“El poema como juego”

Esta segunda instancia permite el espacio lúdico y la liberación de emociones por medio del poema como juego. El coordinador del taller presenta un poema breve con sólidos elementos eufónicos, sonidos, aliteraciones o de interesantes imágenes, que posean un alto grado imaginativo o cómico. El poema permite ser asimilado por el cuerpo desde ser asimilado por el cuerpo desde el juego con las imágenes se pueden generar aplausos, zapateos, saltos, rondas, juegos de memorización y todo tipo de esquemas corporales y pasos básicos de pre-danza. Ejemplo: Emplear estribillo de “Los maderos de San Juan”=”Aserrín, aserrán, los maderos de San Juan…”
El coordinador puede optar por acompañar el poema-juego con algún instrumento musical.
LOS MADEROS DE SAN JUAN
¡Aserrín¡
¡Aserrán¡
Los maderos de San Juan,
Piden queso, piden pan,
Los de Roque
Alfandoque,
Los de Rique
Alfeñique
¡Los de trique, trique, tran!
Y en las rodillas duras y firmes de la Abuela,
Con movimiento rítmico se balancea el niño
Y ambos agitados trémulos están,
La Abuela se sonríe con maternal cariño
Mas cruza por su espíritu
Como un temor extraño
Por lo que en lo futuro, de angustia y desengaño
Los días ignorados del nieto guardarán.
Los maderos de San Juan
Piden queso, piden pan
¡Trique, trique,
Trique, tran!
Esas arrugas hondas recuerdan una historia
De sufrimientos largos y silenciosa angustia
Y sus cabellos, blancos, como la nieve, están.
De un gran dolor el sello marcó la frente mustia
Y son sus ojos turbios espejos que empañaron
Los años, y que, ha tiempos, las formas reflejaron
De cosas y de seres que nunca volverán
Los de Roque, alfandoque
¡Trique, trique, trique, tran!
Mañana cuando duerma la Anciana, yerta y muda,
Lejos del mundo vivo, bajo la oscura sierra,
Donde otros, en la sombra, desde hace tiempo están
Del nieto a la memoria, con grave son que encierra
Todo el poema triste de la remota infancia
Cruzando por las sombras del tiempo y la distancia
De aquella voz querida las notas vibrarán!
Los de Roque, alfeñique
¡Trique, trique, trique, tran!
Y en tanto en las rodillas cansadas de la abuela
Con movimiento rítmico se balancea el niño
Y ambos conmovidos y trémulos están,
La abuela se sonríe con maternal cariño
Mas cruza por su espíritu como un temor extraño
Por lo que en lo futuro, de angustia y desengaño
Los días ignorados del nieto guardarán.
¡Aserrín!
¡Aserrán!
Los maderos de San Juan
Piden queso, piden pan,
Los de Roque
Alfandoque
Los de Rique
Alfeñique
¡Trique, trique, trique, tran!
¡Trique, trique, trique, tran!
3. JUEGO DE CREACIÓN POÉTICA:
“El bosque de palabras”

El coordinador del taller realiza una lectura en voz alta de un poema con abundantes imágenes de la naturaleza que pueda proveer de ideas y sugerencias creativas. Mientras el coordinador da lectura del poema - con la fuerza, cambios en el tono de voz, énfasis, acentos y gestos adecuados - los niños escriben las palabras que más los impresionan tal como si cada uno fuera un árbol o una planta para crear un bosque con ellas: El Bosque del Lenguaje.
Los niños eligen entre todas las palabras que escribieron 4 ó 5 que sean más especiales para ellos y con estas construyen un texto. Con cada palabra se crea un verso manteniendo cierto sentido o grado de coherencia prescindiendo de la rima. Al final juegan a darle títulos al texto con una dedicatoria – si lo desean- se realiza la lectura en voz alta de los textos elaborados valorando cada uno desde el componente ecológico o de sentido humano.
Es fundamental para la estimulación afectiva y creativa de esta experiencia que el coordinador del taller lea los textos para verse reconocido en la voz del otro.
4. EXPERIENCIA SENSIBLE
“El encuentro con los sentidos”

El coordinador del taller se propone valorar el conocimiento por medio de los sentidos que el niño aún no ha explorado en medio de la naturaleza y la realidad de su entorno…
La experiencia se puede dividir por la exploración individual de los sentidos: Tacto, olfato, gusto, oído, visión.
Se elige un objeto, una planta, un cuerpo para ser reconocido por un sentido particular. Ejemplo Tacto: Tocar, acariciar con los dedos diferentes formas de flores o de árboles. Reconocer superficies manifestando sus sensaciones de modo verbal.
Así con todos los sentidos, cuerpos y espacios naturales.
El coordinador del taller realiza la puesta en común de las sensaciones.
5. CIERRE DEL TALLER:
“Regreso al Juego”

Con una canción, poema, retahíla o juego lingüístico se aprovecha la fuerza lúdica del texto.
Ejemplo: “La Plaza tiene una torre” de Antonio Machado.
Esta etapa es similar a la segunda, se juega con el poema como “Motivación”.
LA PLAZA TIENE UNA TORRE
La plaza tiene una torre,
La torre tiene un balcón,
El balcón tiene una dama,
La dama una blanca flor.
Ha pasado un caballero,
-¡quién sabe por qué pasó¡
Y se ha llevado la plaza
Con su torre y su balcón,
Con su balcón y su dama,
Su dama y su blanca flor.
Antonio Machado

SÓLO PARA ADULTOS - NATALIA PIKOUCH
¡Querido lector!
Ya que tiene este libro abierto en esta página, espero que sea usted mayor de edad, padre, madre, hermana mayor, tío, abuelo, maestro o algo por el estilo de un niño o niña a los que quiere leer o regalar este buen libro. Si es así, siga leyendo y trataremos de darle algunas indicaciones útiles para hacer más cómoda y divertida la compañía de ustedes tres: su persona, la poesía y los niños.
Pero si usted es este niño –o niña–, por favor, cierre esta página cuanto antes, ¡no vaya a enterarse de los secretos que no le conviene saber a su edad! Por favor...
Y ahora que estamos entre adultos, podemos hablar tranquilamente sobre las maneras de utilizar el libro que usted tiene en sus manos.
En primer lugar, si usted simplemente le da este libro a un niño, lo más seguro es que él no lo vaya a leer. Quiere decir, que adquirir este libro es apenas el comienzo de su tarea; lo más importante es invertir tiempo y corazón en la comunicación con su niño por medio de él. Y aquí le daremos algunas ideas de cómo hacerlo.
Uno
Lea primero este libro y escoja poemas que le gusten. No se preocupe por identificar las razones de su preferencia, acuérdese de que éstas pueden ser inefables y mágicas.
Dos
Vuelva a leer los poemas seleccionados, trate de sentirlos, de conocerlos, de saborearlos de la manera que quiera; busque el placer en su lectura.
Tres
Cuando llegue el momento oportuno, lea estos poemas –los preferidos por usted– a sus niños. Deje que los niños hagan su propia selección de entre los poemas escogidos. Con seguridad, sus gustos serán variados y diferentes de los de usted. De nuevo, no se preocupe por las razones de tal preferencia. Por consenso, escoja uno, dos, tres poemas. Vuelva a leerlos en voz alta varias veces.
Cuatro
Pida a los niños que lean voluntariamente en voz alta el poema preferido. Acepte las negativas a leer.
Cinco
Haga preguntas acerca de los poemas. Las preguntas deben enfocarse en las sensaciones y de ninguna manera en el intelecto. Por ejemplo: “¿de qué color es este poema?”; “¿y este otro?”; “¿se parece a una mañana de verano o a una noche lluviosa?”; “¿con qué parte del cuerpo se siente?”; “¿a qué persona te recuerda?”; “¿es frío o caliente?”; “¿a qué melodía o canción se te parece?”; “¿qué planta o qué animal te recuerda?”, etcétera, etcétera. Acepte todas las respuestas, incluso las burlonas, sin analizarlas ni comentarlas. Asimismo, acepte la negativa a contestar.
Seis
Con seguridad, algunos niños se reirán y harán chistes al respecto. Puede exigir disciplina, pero permita la burla.
Siete
Pida a los niños aprender de memoria el poema preferido –si no lo tienen, ponga usted la tarea y enséñeles cómo hacerlo fácilmente. Aquí le sugerimos un truco: si lo aprenden todos a la vez, simplemente lea el poema varias veces en voz alta y luego lea cada línea sin la última palabra. Ésta la tienen que decir sus alumnos. Por ejemplo:
La primavera (besaba)
suavemente (la arboleda)
y el verde nuevo (brotaba)
como una verde (humareda)
Luego de varias repeticiones de este ejercicio, ya lo sabrán de memoria. Otra variante del mismo método es trabajar en parejas o solo, ocultando el final de cada línea bajo una hoja.
Juegue con el poema. Pida a los niños que transformen el poema en algo chistoso, obedeciendo reglas impuestas por usted. Por ejemplo, cambiar las palabras conservando la rima:
El camionero buscaba
a la vieja de la moneda
y la niña llorona gritaba
desde una fría arboleda
O conservar sólo el ritmo, o decir exactamente lo contrario, etcétera. Invente según la ocasión y permita que los niños inventen.
En este juego habrá que aprender a contar sílabas, a tener en cuenta el acento y otras cosas. Enseñe únicamente lo necesario para disfrutar del juego. Permita chistes, risas, sandeces. Disfrútelo y propicie el disfrute de sus alumnos.
Ocho
Si usted es profesor, exija, si es necesario con ayuda de la nota, que todos los alumnos aprendan el poema de memoria.
Nueve
A medida que los niños aprendan a sentirse cómodos con los poemas, puede empezar a exigir seriedad y respeto para con los poemas trágicos y patrióticos, llamar su atención sobre la belleza de una imagen en particular, la profundidad de un sentimiento y cosas parecidas.
Diez
Pida a los niños que compongan poemas. Acepte todos los esfuerzos sinceros, sin crítica ni comentarios. Acepte poemas cómicos y burlescos, pero exija respeto a los demás y a la poesía en sí. Tenga en cuenta que, aunque puede aparecer un talento poético, no aspiramos a la calidad, sino a la familiaridad con los poemas.
Once
Invente sus propias maneras de trabajo siempre que conserven el placer del contacto con la poesía y respeten su carácter mágico.
Doce
¡Disfrútelo!
Uno de los objetivos de la presente obra es desarrollar en los niños un gusto poético. Únicamente debe agregar su propio amor por la poesía y por los niños.
No pretendemos que estos métodos sean los únicos correctos o mejores que los demás. Pero sí estamos seguros de su efectividad para acercar a los niños a la poesía, para permitirles disfrutar de ella. Están basados en el respeto por los niños y por la poesía, lo mismo que en la experiencia del trabajo.
Ensáyelos y comuníquenos su experiencia o proponga su propia metodología y cuéntenos sobre sus resultados.
A fin de cuentas, lo único que importa es que este libro sirva para el propósito inicial: ¡hacernos a todos más felices! ¿Verdad?
Natalia Pikouch¹
1 Natalia Pikouch (1952-2007) Filóloga y pedagoga ucraniana, nacida en Kiev. Profesora de la Universidad de Antioquia. Autora de numerosos ensayos críticos sobre literatura. Seleccionó, tradujo y adaptó la antología Cuentos de todo el mundo para niños de todo el mundo. Coautora del volumen de cuentos Cucarachita Martínez. Autora de El botón azul.
EL MUNDO FASCINANTE DE LA POESÍA

Todos los niños y niñas desde que empiezan a descubrir el mundo que hay a su alrededor, perciben todo su entorno envuelto en una aureola fascinante, cualquier cosa los llega a seducir aunque sólo sea por unos pocos segundos. Desgraciadamente esto sólo sucede en los primeros años de la vida del niño. Realmente es triste perder la magia de estos descubrimientos que nos acompañan en los primeros años de nuestra vida. El niño hasta los seis años lo percibe todo desde esa perspectiva encantada que sólo vive con nosotros cuando somos pequeños y que después con los años se evapora: el viento que mueve las hojas de los árboles, las flores de distintos colores que adornan un parque o el campo, cualquier pequeño animalillo, un viento suave que trae volando hasta él cualquier cosa insignificante, las chispitas que saltan de la leña encendida en una hoguera...
Todo llega a ser maravilloso para el niño. Pero a medida que este niño o niña crece, esa fascinación va desapareciendo hasta que llega un momento en que hay muy pocas cosas que llaman su atención. El perder esa capacidad de percibir las cosas de una manera especial como si todo fuera increíble que es lo que deberíamos intentar que sucediera durante toda nuestra vida, nos lleva a convertirnos en “borreguitos”; todos iguales caminando por el mismo sendero recto y aburrido.
Ello nos lleva al desinterés y a que las destrezas para el aprendizaje también lleguen a ser aburridas y monótonas. Por eso es importantísimo cultivar y fomentar todo aquello que permita al niño seguir manteniendo viva esa aureola fascinante con la que ha vivido sus primeros descubrimientos y que a la vez nos haga vivirlo a nosotros también si es que estamos dentro de ese círculo al que pertenecen todos los que no se fascinan ante un globo que surca el cielo después de escapársele a un niño o mientras una mariposa blanca revolotea a nuestro alrededor haciéndonos revivir lo mágico del mundo. Es aquí donde realmente podemos incluir la poesía como un elemento fundamental que nos permitirá introducirnos en el Universo mágico de las palabras y nos ayudará a ver el mundo desde otros prismas diferentes.
Hay que cultivar todo aquello que nos permita seguir manteniendo vivo ese halo mágico, en definitiva todo aquello que nos permita seguir siendo personas en el más amplio sentido de la palabra y descubriendo lo mágico del mundo. La poesía es la llave secreta que nos permite entrar en la magia de las cosas, descubrir la belleza de las palabras y hacer que nuestros sentidos permanezcan siempre palpitantes. Pero para que esto ocurra hay que despertar en el niño la emoción.

Despertar la emoción
Despertar esa emoción poética que todos-as llevamos dentro en estado latente. Dice Rosalía de Castro en el prólogo de sus “Cantares gallegos”: “Guiada por aquellas palabras cariñosas y aquellos gritos nunca olvidados, que tan dulcemente resonaron en mis oídos desde la cuna y que fueron recogidos en mi corazón como herencia propia, atrevime a escribir estos cantares.”
Descubrir sonidos diferentes provenientes de distintos instrumentos o lugares o distintas onomatopeyas, sentir la musicalidad de las palabras acopladas a distintas frases o expresiones; combinarlas para sentir que podemos jugar con ellas. Son los primeros pasos absolutamente necesarios para empezar a sentir la musicalidad de un texto poético, sentir su música acoplada al ritmo de nuestros sentidos.

Transmitir la emoción
Uno de los recursos básicos para transmitir emociones es sorprender. Es raro que la sorpresa no logre captar la atención de un niño. ¿Y cómo sorprender con un libro de poemas? Se pueden hacer muchas cosas:
El profesor-a llega con un libro y empiezan a caer objetos de él: una luna roja dibujada en cartulina, estrellas de colores, un reloj, letras con vida propia... Únicamente hace falta cartulina, imaginación y crear un ambiente mágico con los gestos, movimientos y el entusiasmo que le ponga el maestro-a .
Los niños y niñas sacan objetos –sorpresa de una bolsa (barco, flor, cadena, papel, muñeco, niños...) y tienen que encontrar un poema donde aparezca dicho objeto de unos cuantos que previamente haya seleccionado el maestro-a. Cuando lo encuentran leen el poema en alto.
En una tormenta de ideas, los niños y niñas dicen las palabras que les sugiera una idea dada o cualquier frase extraída de un libro y a continuación deben encontrar un poema donde aparezcan dichas palabras o la frase que se ha seleccionado. El que lo encuentre, lee el poema en voz alta.
Caen versos de un libro o se esconden por la clase escritos en cartulinas de colores; los niños tienen que buscar a qué poema pertenecen y lo van leyendo completo. Después pueden escribirlo e ilustrarlo libremente.
Los niños representan un poema con un dibujo o un símbolo.
También para transmitir esa emoción es muy importante al leerles a los niños un poema tener en cuenta los gestos, la mirada, la expresión corporal. Al fin y al cabo no es lo mismo recitar un texto monótonamente que recitarlo bien. Es muy importante trabajar los distintos recursos y trucos para hacer que un poema cobre todo su esplendor. Para ello lo primero es leer el texto en cuestión -en este caso el poema- y ver qué tipo de entonación, pausas o cambio de tono pide. Pueden ensayarse varias formas de hacerlo para ver lo que gana o pierde el texto según la forma en que lo recitemos.
Luego están la gestualidad, la expresión corporal. Representar el poema con gestos y danzarlo ayuda a su memorización e interiorización. Un poema puede ser representado a través de los gestos y de distintas acciones: jugar la lleva, chucha cogida, golosa, saltar a la cuerda... etc. en el estribillo los niños, cogidos de las manos, pueden saltar dos veces.
También una de las cosas que nos transmite emoción es la música. Precisamente a veces alguien ha definido la poesía como "la música hecha palabras". Puede incluso resultar difícil marcar el ámbito de cada una –poesía y música- porque se invaden mutuamente. La poesía nos ayuda a desarrollar el sentido musical y la música nos ayuda a comprender la poesía.

Algunas actividades para aunar música y poesía en los talleres

Queremos proponer la siguiente reflexión: Hacer poesía requiere una ejercitación aunque haya personas con una gran sensibilidad y capacidad para crear poemas que nunca han necesitado ese adiestramiento. Esta disciplina se puede conseguir en la escuela si los maestros-as encuentran los estímulos, mejor en forma de juegos, que interesen a los estudiantes para crecer en profundidad creativa. Primero se puede hacer jugando con poemas ya elaborados por poetas conocidos o no conocidos y sólo después de trabajar muchas veces con estas actividades se podrá conseguir despertar en los niños la imaginación, la sensibilidad y hasta la técnica y llegará un momento aunque nos parezca sorprendente que nuestros propios estudiantes nos asombrarán por su capacidad creadora.
Es en la Educación Primaria, el momento privilegiado para trabajar y estimular esa buena “capacidad poética del niño”, sobre todo hacia la poesía oral y rítmica –juego con el tiempo- con producciones del orden de la canción o del canturreo, el recitado en voz alta, -aprendido de coro- de memoria, rítmico y acompasado de letanías, trabalenguas, romances, fábulas, coplas y versos varios. El niño suele prendarse de los artilugios que impliquen juego con el tiempo: sucesividades, repeticiones y alternancias que caracterizan las producciones de la poesía de tradición oral, pobladas siempre de producciones de “niño”.
1. Una guirnalda de flores
Explicamos en clase lo que es una guirnalda de flores. Se propone a los estudiantes que piensen y emitan frases cortas que expresen ideas bonitas. Antes, el profesor-a puede pronunciar algunas que sirvan de ejemplo y así sugerir en los niños la dinámica del juego.
Ejemplos:
- Rosas en las tapias.
- Nubes que echan carreras.
- Pájaros como aviones.
- Mariposas de colores brillantes.
- Mi padre duerme con cuentos.
- Mañana vendrán las palomas.

Los niños empiezan a decir las suyas. (Primero las piensan un momento y después las apuntan en una hoja). Van leyéndolas y se van apuntando en el tablero o por grupos en una hoja. Se forman después grupos de tres o cuatro estudiantes y deben buscar la forma de ordenarlas inventándose otras en medio si no pueden hacerlo con las que ya se han inventado. Las guirnaldas serán de cuatro, cinco o más frases. Cada grupo va leyendo después las guirnaldas que han obtenido.
2. El juego del eco
(Antes de empezar esta actividad, si va a ser a continuación de la anterior, se cambian los grupos y el número de componentes de los mismos.)
El taller de poesía trabaja esta dinámica exponiendo formas de REPETIR sonidos, REPETIR palabras o REPETIR grupos de palabras. Hay que ver, con ejemplos, que el ECO o REPETICIÓN, se puede producir:
Al final de las líneas,
Al principio de las líneas,
En el interior de las líneas,
De forma encadenada: final + principio.
Ejemplos:
El cocherito leré,
Me dijo anoche leré
Que si quería leré
Montar en coche leré...
No me digas que vienes
Vienes de cortar rosas
Rosas que me hicieron sangre
Sangre que las puso rojas...
¿Quién dirá que no es una
la rueda de la fortuna?
¿Quién dirá que no son dos
las campanas y el reloj?
¿Quién dirá que no son tres
la mano del almirez?
Inventar poemas que presenten repeticiones (ECO) en una de las distintas situaciones propuestas:
Con una palabra.
Con una frase.
Con un estribillo.
Con una pregunta.
Con una exclamación.
(Se dan quince o veinte minutos de tiempo para la creación y después lo va leyendo cada grupo)
3. Reconocer voces y jugar con ellas
Grabar y adivinar quién ha recitado. Es una actividad que a los niños les resulta divertida pero hay que hacerla poco a poco, ir grabando los poemas con los niños fuera de la clase durante un tiempo – dos o tres días antes- de forma que cuando se vaya a realizar la actividad ellos no recuerden el orden en el que salieron sus compañeros de la clase a grabar y esto les permita hacer un juego de adivinanzas de voces.
Ejemplos:
La Tortuga
Mi tortuga caminaba
muy despacio por el patio
se escondía entre las macetas
y yo la llamaba cantando.
Un día me dijo bajito
que se quería marchar,
que quería volver al río
a buscar a su mamá.
Ya calentaba el sol
aquella tarde de abril,
la llevamos hasta el río
y allí se quedó feliz.
María A. Domínguez

La lluvia
Caen las gotitas de lluvia
muy rápidas desde el cielo,
se me moja la cabeza
de esa agua tan fresquita
que moja también el suelo.
El cielo está un poco triste
pero a mí me gusta así...
Me pongo las botas de agua
y chapoteo en los charcos
y a veces mis pantalones
se manchan todos de barro.
María A. Domínguez

4. Hacer distintos ritmos con poemas
Lento/rápido siguiendo una pauta. Se pueden repartir tarjetas de cartulina de dos colores diferentes y a cada niño o niña se le da una. Cada tarjeta tendrá una consigna: lento o rápido. Se reparten los poemas – se procurará que sean poemas cortitos para que puedan participar todos y todas - y cada uno-a va leyendo el suyo según el color de la tarjeta que le haya correspondido.
Ejemplos:
Mi Gatito Lindo
Tengo un gatito
muy lindo
que maulla
todo el día
corretea por la casa
y salta con alegría.
Cuando tiene mucho sueño
se enrolla como un ovillo
y se duerme en su cestita
encima de su rabito.

5. Elegir música de fondo para un recitado
Para el recitado del poema, se les presenta a los niños una serie de músicas –sin letra- y de ritmos diferentes y ellos elegirían que música le iría a cada poema.  Sugerimos “Las Cuatro Estaciones”, de Antonio Vivaldi
Ejemplos:
La Primavera
Ya llega la primavera
y el campo
llama a las flores
la hierba se viste
de verde
todo brilla con colores.
El sol calienta
más fuerte
paseo con papá y mamá
y si miramos al cielo
todos reímos contentos
viendo a las nubes jugar.
María A. Domínguez

El Verano
El verano ya llegó
y también vino el calor
me bañaré en la piscina
con mi lindo flotador.
Mamá no me llama temprano
porque el cole se acabó
pero busco a mis amigos
y jugamos un montón.
María A. Domínguez

El Otoño
En otoño vuelvo al cole
y las cigüeñas se van
no me baño
en la piscina
porque el frío
empieza ya.
Las hojas se visten solas
de un color amarillo
le dicen adiós al árbol
y se caen
poco a poquito.
María A. Domínguez

El Invierno
Llega el invierno
ya tengo frío
me pongo bufanda
guantes y abrigo.
Hoy llueve mucho
no puedo salir
me quedo en mi casa
jugando al parchís.
María A. Domínguez

6. Los sobres secretos
Esta es una actividad para realizar la creación de un poema en grupo. En cada sobre habrá pequeñas cartulinas -cuatro, cinco, seis o las que se quieran- con una palabra en cada una (no tienen por qué ser necesariamente palabras rimadas). Se reparten los sobres y se unen en grupos de 4 ó 5 estudiantes. Con las palabras que les han correspondido a cada uno-a, intentan crear un poema.
Los poemas que hayan creado tanto en grupo como individualmente pueden leerlos después en voz alta.
Además de todas estas actividades que como se dice en la introducción, se pueden hacer, la mayoría de ellas, con todos-as nuestros-as estudiantes, adaptándolas a su nivel o grado. Queremos aportar, también a modo de sugerencia, algunas otras actividades que irán destinadas a los niños de Educación Básica Primaria.

Otras actividades sugeridas
1. Dramatizar con los niños el poema: repartir personajes, realizar escenografía sencilla, caracterización...
2. Realizar de plastilina el elemento principal que nombre el poema u otros elementos de los que se hable en él.
3. Jugar con la voz repitiendo la poesía a la vez que la vaya recitando el maestro/a: hablando como un gigante, como un enano, aburridos, muy tristes, muy alegres...
4. Hacer el eco: un grupo empieza un verso y otro grupo termina.
5. Jugar con el cuerpo: inventamos gestos a la vez que se recita el poema, nos vamos levantando y agachando alternativamente de un verso a otro.
6. Acompañar con palmas la poesía.
7. Musicalizar la poesía: con instrumentos naturales y de percusión.
8. Realizar trabajos plásticos a través de la poesía: realizar un mural , fichas alusivas, dibujo libre, secuencias de la poesía.
9. Elegir alguna frase del poema para trabajarla en forma de pictograma: primero en asamblea con actividades colectivas y luego en el rincón de las letras.
10. Realizar el juego de “la poesía viajera”. El poema trabajado puede llevárselo a casa algún niño y recitarlo con su familia. Éstos pueden realizar algún trabajo plástico relacionado con el mismo y al día siguiente mostrarse en clase donde se contará a los compañeros quién participó en casa, cómo se sintieron...
11. Recortar de revistas fotografías o dibujos en los que aparezcan personajes o situaciones parecidas a las que haga referencia el poema.
12. Cantar la poesía o una parte de ella con una música conocida por ellos.
Próximamente presentaremos más estrategias para la realización de talleres de poesía.
Bibliografía:
“Antología de Poesía Infantil”, Natalia Pikouch
“Rafael Alberti para niños”, Rafael Alberti
“Vicente Alexandre para niños”, Vicente Alexandre
“Antonio Machado para niños”, Antonio Machado
“Poemáquinas”, Darío Jaramillo Agudelo
“El juego como método para la enseñanza de la literatura a niños y jóvenes”, Luis Fernando Macías, Hombre Nuevo Editores, 2003.

 

 

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